Todo lo que vemos en las redes sociales debería estar sujeto a la duda. Cualquier foto, antes de ser subida a, por ejemplo, Instagram, puede estar retocada con algún tipo de editor de imagen y, por lo tanto, pensar que cualquier cosa con la que nos cruzamos en Internet es real es, como mínimo, arriesgado.

La mayoría de nosotros somos conscientes de ello y ya desconfiamos de absolutamente todo… pero no todo el mundo es así y hoy os traemos la prueba de ello. Si pensabais que lo habíais visto todo en lo que a ‘timos’ se refiere, preparaos.

Como ya sabéis, la figura de los ‘influencers’ está muy de moda y estas personalidades, cuando hablan (o suben una foto), sube el pan. Cualquier moda que intentan implantar, se implanta y sus seguidores suelen ser tremendamente fieles y, cuando alguien los critica, van en masa a defenderlo, con palos y antorchas. ¿Harán lo mismo con la protagonista de nuestra historia de hoy?



Y es que esta influencer de la que os venimos a hablar hoy se ha lucido de lo lindo: ha sido pillada haciendo ‘trampas’ con el Photoshop de una forma más que descarada.

Estamos hablando de Johanna Olson, una influencer radicada en Londres que, en la actualidad, cuenta con más de medio millón de seguidores. En sus perfiles en las redes sociales suele publicar fotografías de sus ‘escapadas’ por el mundo, sus outfits de ropa y sus platos de comida (qué original, por eso).

¿Es posible viajar tanto? ¿Cómo se puede estar cada día en un sitio diferente? Puede que haya gente capaz de hacerlo, pero Johanna, sin ningún tipo de dudas, no es una de esas personas. Ella, al menos, para poder estar ‘en todas partes’, necesita tirar de alguna que otra herramienta informática.



Sus seguidores la pillaron cuando publicó una fotografía en la que afirmaba estar en París… cuando, en realidad, se encontraba delante del sofá de su apartamento en Londres. Los comentarios se han bloqueado, pero si os fijáis bien, el retoque canta muchísimo.

Ella, por lo que podréis ver, no ha tenido reparos en reconocer que ha retocado las imágenes… solo que ha dado una explicación que, como mínimo, deja un poco que desear:

«¡Chicos! Estaba en París, en este restaurante, y me sentaron en una mesa sin vistas. Yo realmente quería una foto con las vistas perfectas de París para inspiraros a vosotros, así que en vez de quejarme y pedir que me pusieran en otro lugar, decidí tomar una foto del fondo que más me gustara y ‘photoshopearla’.



Eso es todo. Está todo en mis historias destacadas si queréis verlo, así que podéis ir y ver realmente estas vistas de París si nunca habéis estado, que es lo que yo quería. He hecho lo mismo en tres fotos que he puesto de París en las que he cambiado el fondo para hacerlo más bonito».

Puede que lo haya confesado y eso es algo que nos debería de relajar un poco, pero lo cierto es que esto ha reabierto un debate que nunca se debería haber cerrado, y es el de la postverdad. ¿Qué es real en Internet? ¿Debemos permitir que este tipo de personas aumenten la ya mala reputación que tiene de por sí este medio?



La cosa es que, la influencer, más adelante, contestaba a un usuario lo siguiente: «Vivo en Londres pero nunca viajo. Simplemente estoy en casa ‘phostohopeándome’ a mí misma en otros lugares. ¿Para qué salir?»… ¿Ironía? ¿La cara más dura que el cemento armado?

¿Qué os han parecido todo este caso de engaño con Photoshop? ¿Habéis notado todos los montajes?

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