El cuñado es uno de los personajes más recurridos en lo que a chistes se refiere. Esta figura se ha convertido en todo un referente del ‘hablar sin saber’ y la ‘pretenciosidad intelectual’… pero lo cierto es que, por lo general, suele ser solo eso: un personaje; la caricatura de un ‘sabelotodo’ que generalmente suena desagradable.

Hoy, sin embargo, tenemos un caso en el que esto ha dado un salto a la realidad y, más que un simple chiste, resulta una ‘broma pesada’.

El ‘cuñao’ actúa de nuevo



Nuestra historia de hoy empieza con un surrealista correo electrónico en el que un empresario rechaza la oferta laboral de un experto en marketing digital… porque su cuñado le dijo que lo estaba ‘intentando estafar’; así de surrealista como suena.

El empresario estaría intentando ampliar su presencia en las redes sociales (cosa que se ha convertido en una necesidad debido a la pandemia). En esa línea, se habría considerado contratar a este experto que, pobre, ha salido ‘escaldado’ de todo este asunto.

Un correo indignante

Sergio, el autónomo afectado, le habría enviado una propuesta desglosada a esta empresa. Después de esperar unos días, recibió un correo electrónico verdaderamente indignante en el que hay mucha, pero que mucha tela que contar. Y es que, según el empresario, eso de marketing digital ‘puede hacerlo cualquiera’.

‘Bien’ asesorado por su cuñado, el empresario fue tajante: “Me ha dicho que en Internet se pueden hacer logotipos de forma gratuita en un momento y la tienda online la puede hacer él en un fin de semana”, aseguraba. “Ni hay tanto que hablar, ni pensar, ni planear”.

Hacer gala de la ignorancia

Al parecer, esto es una respuesta a la propuesta de Sergio de realizar un estudio de mercado para saber por dónde tirar con la estrategia de marketing, cosa que se hace de forma regular cuando se contacta con profesionales. Esto, al empresario, le parecían patrañas.

“Para buscar nombre de empresa tampoco necesitamos valores, ni público objetivo, ni nada de todo lo que me dijiste. Queremos el nombre de empresa y ponernos a vender”, insiste.

«Menos mal que hablamos con mi cuñado»

En resumidas cuentas: el cuñado del empresario, que supuestamente es informático, le aconsejó que no contratase a Sergio: “Menos mal que hablamos con mi cuñado. Nos ha dejado claro que has tratado de tomarnos el pelo. Lo va a hacer todo él”, continúa. Para rematar todo este despropósito, el empresario zanja con un: “Además, yo no pago ese dinero a nadie por estar todo el día delante del ordenador sin hacer nada”.

Esta historia, como os podéis imaginar, se ha viralizado en las redes sociales, donde Sergio ha encontrado el apoyo de muchísima gente de su sector, además de muchos otros usuarios, indignados con las palabras del supuesto empresario.

“Tristemente esto es una realidad. Esta es la respuesta a un presupuesto que él envíó, y que si está́s en esto del marketing digital, sabes perfectamente que confeccionar un presupuesto a medida nos lleva unos días de aná́lisis, má́s que nada por no vender un paquete pre hecho, sino realizar una propuesta adaptada a cada cliente”, explica Sergio desde Plonik, la plataforma que ha compartido la historia.

A vosotros, ¿qué os ha parecido todo esto? ¿Alguna vez habéis sufrido una situación similar?

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Fuente: La Vanguardia.

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